Mujica revolucionó la capital norteamericana con cada presentación pública en la que participó, fue solicitado por cientos de “admiradores” que no se cansaban de pedir una selfie con el presidente uruguayo y daba la impresión de participar en la gira de un rockstar más que en una protocolar visita de un jefe de gobierno.
En el plano político y de logros, también aquel viaje parece haber conquistado objetivos precisos: hubo avances en materia de intercambio tecnológico y de educación, se dieron pasos concretos para que Uruguay fuera incluido en el plan de exenciones de visa de EEUU, la delegación de ciencia volvió con acuerdos y por primera vez se incluyó en un viaje oficial a figuras como Julio Bocca que tuvo encuentros con destacadas personalidades que asimismo aseguraron concreciones para el Ballet Nacional del Sodre.
Poco más de un año más tarde, y con Tabaré Vázquez al frente del Ejecutivo nacional, la secretaría de comunicaciones de presidencia anunció, a principios de setiembre, que en el marco de la 70ª Asamblea General de Naciones Unidas habría un encuentro del mandatario uruguayo con Barack Obama. Sin embargo, ambos presidentes solo se cruzaron en la Cumbre de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y en un par de cenas de gala.
“Para serles sinceros, no” contestó Tabaré Vázquez consultado por la prensa uruguaya al finalizar las actividades en Nueva York. Admitió que no había conversado en profundidad con Obama y que sus agendas no permitieron un encuentro mano a mano entre ambos. A través de algún funcionario norteamericano se recibió la congratulación por la actuación de Vázquez en el diferendo entre Venezuela y Colombia, contó el mandatario uruguayo.
Si bien el presidente uruguayo remarcó en esa conferencia que los objetivos de su viaje a Nueva York se habían cumplido ampliamente, en la práctica los logros o conquistas de la participación uruguaya parecen distar bastante del viaje de Mujica en 2014.
El Ministro de Economía, Danilo Astori, anunció que al menos 4 empresas manifestaron intenciones de invertir en Uruguay pero se prefirió no profundizar en cuáles son o en qué rubros específicos serían las inversiones (se explicó que incluirían desde el campo de las tecnologías de la información a la agro-industria).
La reunión con el Consejo Mundial Judío fue estrictamente protocolar y de cortesía, de acuerdo a lo expresado por su Presidente, el magnate Ronald Lauder al finalizar el encuentro con Vázquez y sus Ministros.
El encuentro con el Presidente de Egipto sirvió para coordinar acciones en conjunto en la ONU y explorar posibilidades en materia turística a la vez que analizaron el acuerdo comercial firmado entre ese país árabe y el Mercosur, que Uruguay comparte con Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela.
Tal vez el mayor logro se alcance el 15 de octubre cuando se voten los nuevos integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU y Uruguay logre volver a ese grupo en calidad de miembro no permanente.
Finalmente, el discurso de Vázquez en la ONU tampoco concitó la atención que en su momento obtuvo su antecesor si bien pueden no ser comparables las presentaciones porque el centro de los speeches presidenciales tuvieron ejes muy diferentes.
Otra diferencia entre los viajes de Mujica y Vázquez radicó en que en Washington la prensa tuvo acceso a cada reunión y presentación pública del presidente y en Nueva York apenas se permitió el ingreso para tomar imágenes en un par de reuniones.
En definitiva, el gobierno obtuvo poco ruido y pocas nueces para desviar la atención pública hacia la participación de Vázquez en la ONU y correrla de los titulares en materia de educación y seguridad que marcan la agenda nacional. Para muestra basta recordar que el principal título de la gira neoyorkina del presidente, fue cuando recomendó a los padres enviar a sus hijos a los centros de estudio los días de paro.
Un detalle no menor proviniendo de un presidente de un partido de izquierda.
Laura do Carmo Iraola (enviada de FM GENTE a Nueva York)