El productor paga mensualmente una cuota que se fija en base a su cantidad de animales. El seguro de vida generalmente es por enfermedad y por inclemencias del tiempo, ya que la producción ovina es muy sensible a los cambios de temperatura.
Con respecto a los ataques de perros o de jabalí se le cobra al productor un deducible y después se le repone la pérdida de los animales.
Márquez fue enfática en que desde las instituciones se ocupan del tema, pero que es la sociedad quien debe asumir un compromiso. Dijo que hay una superpoblación canina en Maldonado y que el camino es la tenencia responsable que incluye castrar a los animales.
(Foto: canal 11 de Punta del Este)