En el inicio, el diluvio fue tan protagonista como los pilotos. Con muchas entradas a boxes para cambiar neumáticos y otros tantos despistes, la cantidad de autos en pista fue disminuyendo. Tal es así que en la tercera vuelta, cinco autos quedaron varados en el mismo sector de la pista. Además, por la intensa lluvia, la carrera fue suspendida durante 20 minutos, debido a que había sectores inundados.
Con un liderazgo asegurado, parecía que Massa no tendría dificultades para quedarse con el GP disputado en Nürburgring. Pero, a cinco vueltas del final y cuando nadie se lo esperaba, Alonso aprovechó el piso mojado y su gran muñeca para realizar una excelente maniobra que lo terminó colocando en la punta y con la final en su bolsillo.
Con este triunfo, el campeonato se pone cada vez más emocionante. El líder sigue siendo Hamilton, pero ahora sólo lo separan dos puntas de compañero de equipo, Fernando Alonso.