Los técnicos del ente público realizaron un análisis y concluyeron que no era propicio continuar con esa línea de negocio, dado los altos costos operativos, según consignó El Observador.
La decisión de dejar de operar en esta terminal aérea estaba siendo obstruida por el sindicato Fancap que se oponía a la misma. Finalmente, en la negociación tripartita de este año, el sindicato se retiró a mediados de junio por lo que la decisión del cese de operaciones continuó.
Los cuatro funcionarios del ente que prestaban funciones en Laguna del Sauce en calidad de empleados públicos serán reasignados dentro del departamento.
Ancap recibirá un pago por el alquiler, más un canon por el combustible vendido que le seguiría suministrando a la planta, según informó el mencionado medio.