El ex intendente también sostuvo que “la política de asentamientos no existe, es horrible”. “A algunos los trajeron expresamente para sacar a los blancos, los hicieron trasladar la credencial y les prometieron vivienda, dicho por la gente que está atrás de la Cylsa (Nueva Esperanza). Varios me lo dijeron”, afirmó.
“La gente está desilusionada, es un tema que hay que encarar como política de Estado. Esto le hace mal a la sociedad, un gurí que se cría en ese ambiente de libertinaje, sin marco y sin normas, que se acostumbra a eso después es difícil enderezarlo”, remarcó.