Contó que el encargado le preguntó si estaba durmiendo a lo que respondió negativamente. “¿Cómo no?, está durmiendo. Digo no, ¿qué hace acá?, esto es persecución laboral”, narró el agredido.
Según el trabajador, el encargado le respondió que podía entrar a la hora que quisiera, a lo que el agredido le respondió que “no a las 3 de la mañana y por mi espalda”. Y añadió: “Ya entró con el teléfono grabando”.
Pereira dijo que el hombre le dijo que se fuera, pero se negó. Debido a esto le dijo que iba a sancionarlo. Seguidamente, el encargado anotó en un cuaderno de novedades, pero según el trabajador se negó a decirle qué iba a anotar. “Tironeamos del cuaderno y en ese momento me entra a dar trompadas, me tira al piso y me sigue dando en el piso. Me pega la cabeza contra la pared del ascensor, que me podía haber matado ahí y me sigue golpeando”, contó. Agregó enseguida: “Me golpea, me golpea hasta que me parte el pómulo y ahí, cuando se da cuenta que sangro, me suelta”.
Llamó a la Policía, no tuvo respuesta y luego llamó a un propietario para que bajara. Seguidamente, el hombre llamó a los administradores quienes llegaron y quedaron “asombrados”, indicó. Fue trasladado en un móvil de emergencia médica a un centro de salud donde fue dado de alta en la madrugada. El hecho ocurrió el domingo 9 de abril.
Según Pereira, su abogado le dijo que si el encargado sigue allí no puede volver a trabajar. “Hay un hermetismo total”, enfatizó tras ser consultado si la administración se había comunicado con él.