Sobre la prohibición de la caza nocturna, sostuvo que se trata de una práctica histórica en el país. “Es un ataque a una costumbre milenaria y muy arraigada. Es inviable, no hubo ningún tipo de estudio de impacto al hablar de esta medida”, advirtió.
También explicó que especies como el jabalí y el ciervo axis tienen hábitos nocturnos, por lo que sería imposible controlarlas sin caza en horas de la noche. “En un par de años estas especies proliferarían de tal manera que no habría control, empezando por daños a productores rurales, accidentes en rutas y enfermedades que transmiten”.
Patrone indicó que la aspiración del colectivo es llegar a cada cazador, propietario de armas y productor rural, al tiempo que recordó que el último sondeo estimó en unas 340 mil personas las que practican la caza en Uruguay, ya sea de forma habitual o esporádica.
“El arma del cazador son rifles de cerrojo. Una persona que realice una caza variada en varios estilos es muy fácil que llegue a tener seis o siete armas y que las utilice todas”, señaló.
En relación a los requisitos, explicó que para acceder a la tenencia es necesario pasar por pruebas psicológicas, médicas, cursos de tiro y una evaluación teórica sobre la normativa vigente, además de no tener antecedentes. “Las municiones se venden exclusivamente teniendo tenencia de arma, guía del arma a nombre del propietario, y se le vende solo del calibre que tiene la guía”.
Finalmente, remarcó que la caza también moviliza una parte de la economía, por lo que el proyecto afectaría a ese sector.