“La entrada al balneario es oscura, totalmente. Y es totalmente peligrosa”, destacó.
Informó que “en la zona hay robos… Y ya estamos medio candados, porque no tenemos respuesta de nadie. La Policía pone toda la voluntad que puede, pero en el destacamento de Solanas tienen dos personas y no tienen móviles… Se acude a las compañías privadas de seguridad, que hacen lo que puede. También hemos pedido las cámaras de videovigilancia y tampoco hemos tenido eco. Creo que, al llenar de cámaras Punta del Este, 'la ola' se ha ido corriendo, porque en Solanas hay el mismo problema”.
“Estamos todos los vecinos en alerta. Y cuando sucede algo, nos comunicamos”, añadió.