Calimares había desaparecido luego de salir en su embarcación, lo que dio inicio a una intensa búsqueda. El miércoles 18 de febrero fue encontrado un cuerpo sin vida en la zona de José Ignacio y, en un primer momento, se había descartado que perteneciera al pescador.
Posteriormente, los familiares fueron citados en Maldonado para realizarse pruebas de ADN con el objetivo de determinar si el cuerpo correspondía al hombre desaparecido. Mientras aguardaban los resultados, allegados al pescador manifestaron en redes sociales su malestar por la falta de información oficial.
“Lo más duro es el silencio”, expresaron amigos y vecinos, quienes lo describieron como “un amigo, un vecino y un pescador muy querido”. También habían señalado que reconocían la ropa del cuerpo encontrado.
Finalmente, las pruebas genéticas confirmaron que el cuerpo hallado en José Ignacio pertenecía a Óscar Calimares.