El prófugo, de iniciales J.F.G.M., se encontraba bajo arresto domiciliario desde junio por un delito de tenencia de estupefacientes no para consumo enmarcado en la "Operación Jacobo".
A las 04:30 de la madrugada, el delincuente volvió a delinquir. Un vecino llamó al 9-1-1 para denunciar que el imputado, amigo de su hijo, se presentó en su domicilio, solicitó un celular prestado y huyó con el dispositivo móvil.
Efectivos del Área de Investigaciones montaron un patrullaje y a primeras horas de la mañana, localizaron al malhechor mientras caminaba por Avenida de los Gauchos. Al verse acorralado, el joven arrojó el teléfono robado al suelo e inició una breve fuga a pie, pero los policías lo interceptaron y lo detuvieron en el lugar.
Finalmente, fue formalizado en el Juzgado Letrado de Maldonado de 4º Turno, la por la presunta comisión de un delito de apropiación indebida y un delito de retiro o destrucción de dispositivo electrónico, ambos en régimen de reiteración real. Como resolución, la Justicia dispuso reintegrarlo al régimen de arresto domiciliario total con colocación de un nuevo aparato de monitoreo electrónico y controles policiales sorpresivas por un lapso de 180 días.
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