“Se colmaron las amarras durante todo el mes de enero. La concurrencia fue muy masiva, pero se pudo comprobar que la gente fue mucho más respetuosa. Se tomaron medidas en algunas áreas marítimas en las cuales había incidentes o accidentes y este año no sucedieron”, señaló.
De todas formas, admitió que “existieron robos, tanto en fincas en jurisdicción de la Prefectura, como en la playa mismo, algunos resueltos y otros no”.
De todas formas, resaltó que “no hubo incidentes ni robos grandes, peor hubo hechos que hicieron un número importante para la temporada. Tenemos que tener en cuenta que hubo más concurrencia que otros años. Entonces, respecto al año pasado, aumentaron; pero también aumentó la cantidad de gente”, resaltó.
Si bien disminuye la cantidad de gente que concurre a las playas en baja temporada, las actividades de Prefectura siguen siendo intensas ya que debe controlarse la actividad en el mar, incluyendo a los yates que entran al puerto y a los barcos pesqueros, aseveró Danatro.