La mujer explicó que tras acudir al MIDES, le informaron que el tiempo de espera estimado es de dos años. “La escuela no lo acepta sin acompañante. Nosotros no podemos pagar uno particular, que cuesta 30 mil pesos. Mi nuera está 24/7 con el niño, yo estoy enferma, y mi hijo es monotributista”, expresó.
El niño, “es inteligente y le gusta dibujar”, pero necesita de un asistente terapeuta por su condición de autista hiperactivo y escapista, según comentó su abuela.
Remarcó que esta realidad afecta a muchas familias en Maldonado, debido a la escasez de recursos humanos para cubrir la demanda de acompañantes terapéuticos que brinda el BPS.
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