En 2017, su hijo de 19 años se quitó la vida, un hecho que marcó un antes y un después en su vida y la de su familia. Años después, su esposo también decidió terminar con su vida. Hoy, Gabriela y su hija continúan adelante.
"Nosotros buscamos convertir el dolor en construcción", expresó. La Asociación Hablemos Más nació de ese impulso: el de romper el silencio, acompañar a otros y derribar los estigmas que rodean la salud mental.
Señaló que una de las claves es estar atentos a los cambios de comportamiento en el entorno cercano. Mencionó señales como el aislamiento, modificaciones en el sueño, en los vínculos, en los intereses cotidianos e incluso los regalos fuera de contexto como posibles alertas que no deben pasarse por alto.
Reconoce que nadie está completamente preparado para enfrentar una pérdida por suicidio, y que pedir ayuda es una parte fundamental del proceso: "Aprendí que hay que golpear puertas hasta que se abra la que es para ti".
Aunque acepta que nunca sabrá con certeza qué llevó a sus seres queridos a tomar esa decisión, cada paso que da junto a la Asociación busca contribuir a que otros puedan encontrar una salida. "Todos podemos generar el cambio", aseguró.
Hablemos Más trabaja desde la empatía, con el objetivo de crear una red de apoyo para quienes atraviesan momentos difíciles.