“Entre otras cosas, ver con claridad los números, porque estamos presentando rendición de cuentas y hay que agregar los números hasta diciembre. Esos números hasta diciembre, también implican ir un poquito para atrás, ver que fue lo que pasó con los grandes rubros del presupuesto anterior en materia de inversiones, gastos de funcionamiento”, precisó Mesa. “Luego, con un poco más de cuidado, habrá que ver el marco presupuestal hacia adelante”, agregó.
AUMENTO EN LA CONTRIBUCIÓN
En cuanto al incremento previsto para la Contribución Inmobiliaria en algunas zonas del departamento, particularmente al Este del arroyo Maldonado, Mesa consideró que algunas tienen “un claro crecimiento de los servicios e inversiones de la Intendencia, que mejoraron su calidad de vida y el valor de sus propiedades, que tienen que ajustarse en la contribución que hacen al erario”.
“Evidentemente ahí existe una primera necesidad de incorporar, porque tenemos que seguir avanzando en definiciones que hagan que sea más justa la tributación”, añadió.
BLANCOS "PREOCUPADOS"
Por su parte, la edila nacionalista Elizabeth Arrieta se manifestó “preocupada” por el déficit comunal y las medidas que adoptará la Intendencia para solventar sus arcas. “No puede suceder que una intendencia que recaudó casi US$ 140 millones en enero llegue a junio y diga que probablemente no tiene para pagar los sueldos y que le está debiendo a un montón de proveedores”, fustigó.
Aseguró que, en esos términos, lo planteó el ex intendente Gustavo Salaberry cuando informó a la Comisión de Presupuesto de la Junta Departamental. También opinó que Salaberry, como secretario general de la Intendencia, “no habla ahora de reunirse para elaborar el presupuesto, bajar el déficit y ahorrar o gastar mejor” sino que habla de “reaforar, cobrar más y vender tierras para enjugar un déficit”.