A partir de esta iniciativa, este empresario argentino radicado en Punta del Este, explicó que el objetivo es diseñar una estrategia para recaudar fondos y adquirir las tierras para mantenerlas en su estado natural. Y agregó: “esas tierras las segmentamos en parcelas, les asignamos un valor, y las comercializamos en el mundo. Una vez que las compramos las dejamos en su estado natural para siempre”.
El emprendedor dio ejemplos de tierras adquiridas por 3Impacto en Uruguay y Argentina. “Actualmente tenemos unas 200 hectáreasen Argentina y una isla al norte del Río Negro”, enfatizó.
Consultado sobre la situación de Punta Ballena y el debate que se generó en las últimas semanas, Cañas admitió que la empresa está interesada en esas tierras. “Venimos trabajando desde hace dos meses en todo lo que puede ser una posible proyección sobre las tierras en Punta Ballena. Estamos interactuando con el ministerio de Ambiente, y también en contacto con los propietarios para elaborar una propuesta y poder revertir esta situación. Siempre desde un privado a un privado. Planteamos la situación de llegar a un número, descentralizarlo en el mundo, comprarlo y donarlo al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) que pertenece al ministerio de Ambiente”.
Antes de finalizar Cañas dio un ejemplo sobre el aporte que cualquier persona comprometida con el medio ambiente puede hacer recurriendo a 3Impacto. “Si se le ofrece a la gente una parcela a cambio de 120 dólares por diez años para que vivan experiencias presenciales o virtuales con un fin filantrópico puede hacer un gran aporte”. Y puso énfasis en la descentralización, ya que se puede aportar desde cualquier parte del mundo. “Parece un escenario utópico, pero hay mucha gente ocupada y pendiente en conservar la tierra para nuevas generaciones”, concluyó