“En nuestro modelo no hay cabida para las AFAP. Creemos que son empresas privadas que lucran con el aporte de la gente; que uno tiene definido y claro cuánto aporta cada mes pero es incierto cuánto va a recibir. Por lo tanto, al ser de absoluto riesgo no puede uno pensar que eso es seguridad social”, enfatizó Ferrari.
Si bien señaló que “no quiere” ponerse “en situación tremendista”, alegó que la ley “no da ninguna garantía” de que en el futuro puedan reducirse los fondos: “Ojalá que nunca más se repita la crisis de 2002, pero ahí perdieron un 30% los trabajadores de su fondo”.