A fines de mayo, tras rever el caso, la Suprema Corte de Justicia hizo lugar a un recurso de casación presentado por la fiscalía y dejó sin efecto el fallo absolutorio, confirmando de esa forma el procesamiento.
Ante esa resolución del máximo organismo judicial, la fiscal Flores pidió al juez Gandini que disponga nuevamente la reclusión de Moya, quien se encuentra en libertad hace un año. El pedido de la fiscal no es algo usual en la práctica judicial, ya que cuando un procesado logra la libertad normalmente no vuelve a la cárcel ni aunque sea condenado.
El dictamen de Flores, que fue divulgado por el portal web de la Fiscalía de Corte, señala que al haber quedado firme el enjuiciamiento del empresario "la consecuencia lógica e ineludible es que se debe cumplir con el auto de procesamiento oportunamente dictado y disponer el reintegro de Moya Fernández a prisión preventiva".
La representante del Ministerio Público sustenta su pedido en que al haberse confirmado el procesamiento el reingreso de Moya a la cárcel es lo que corresponde por la gravedad del delito y porque el riesgo de que el imputado se fugue "es real e inminente".
En diciembre de 2013, junto a Moya, fueron procesados otros dos hombres de 40 y 58 años que habían montado en Melo una red que reclutaba adolescentes que accedían a tener relaciones sexuales con hombres a cambio de recargas de celulares, cenas, estadías en La Barra de Maldonado, paseos, championes, ropa y dinero.
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