Sin embargo, el Banco Central del Uruguay maneja la posibilidad de que este hombre, junto con otros dos franceses, se responsable de maniobras millonarias mediante compras ficticias en comercios de Montevideo y Maldonado.
Según la hipótesis, estas personas en acuerdo con algunos comerciantes, habrían simulado la compra de mercadería de alto valor que, en realidad, no se les entregaba y luego les reintegraban el dinero desde el banco pues el pago se hacía con una tarjeta de débito.
Habrían adquirido varios productos, entre ellos un auto.
Uno de estos extranjeros todavía se encuentra en Uruguay ya que perdió su pasaporte.