“Mi papá, un hombre de 90 años, totalmente activo, con todas sus facultades funcionando perfectamente, se quebró y lo trasladamos a Maldonado. Después lo llevaron a San Carlos para internarlo”, contó Gasso.
Aseguró que hubo demoras en el trámite de autorización para la operación. “La orden al Fondo Nacional de Recursos recién se pidió el 15 de septiembre. Mi padre se había quebrado el 24 de agosto. Pasó casi un mes y él seguía internado, solo con calmantes”, detalló.
La mujer señaló que su padre se encontraba en buen estado general. “Era un hombre sano, sin diabetes ni colesterol. Lo único que tenía era la fractura”, indicó.
Gasso sostuvo que el 17 de septiembre recibió una llamada durante la madrugada para informarle que su padre había entrado en coma. “Me dijeron que había vomitado y aspirado su propio vómito. Cuando llegué al hospital no había ningún médico, solo la nurse. Me explicaron que la doctora de emergencia no subió a verlo, que tuvieron que bajarlo ellas mismas para que lo atendieran”, afirmó.
Según relató, el cuadro del paciente empeoró rápidamente. “Le hicieron una placa y ya tenía medio pulmón con infección, no orinaba y estaba con oxígeno”, dijo.
El hombre falleció el 19 de septiembre a las 20 horas. “Eso fue lo único que pusieron en el parte médico”, agregó Gasso.
Expresó que, tras el fallecimiento, presentó una denuncia ante la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y que ahora llevará el caso a la justicia penal. “Mi padre no se merecía haber muerto como murió, por negligencia médica. No me van a devolver a mi padre, pero voy a hacer la denuncia penal para que no le pase a otra persona”, manifestó.
Gasso diferenció la actuación del personal de enfermería y de los médicos. “No es contra las enfermeras ni las nurse, porque se portaron divino. Es contra los médicos, que fueron los negligentes. Nunca me llamó ninguno, ni traumatólogo ni internista, solo la cardióloga que me dijo que su corazón estaba perfecto”, señaló.