En el instante en que el artista Alfredo Segatori realizaba su trabajo, se preparaba una degustación de cerveza artesanal pero los inspectores notificaron a los organizadores que no se podía armar el stand puesto que sólo se había pedido autorización para la intervención de la escultura y no había gestiones ni para el espectáculo, ni la amplificación ni la acción publicitaria de la marca cervecera.
Uno de los organizadores del evento mostró su descontento y en diálogo con Subrayado dijo que las autoridades "no valoran el esfuerzo empresarial cuando se trata de hacer algo gratis y artístico para Punta del Este".
fotos: Marcelo Umpierrez