“Tenemos la convicción material de que el 1° de marzo asume un nuevo gobierno”, proclamó ante la multitud que no paraba de corear “presidente, presidente”, y que había pasado de la euforia de las 20:30 cuando se vieron ganadores por buena distancia y que el paso de las horas revirtió en caras de intensa preocupación.
Minutos antes del discurso de Lacalle Pou sobre la medianoche, Martínez había comparecido ante la militancia frentista, eufórico, para gritar sin freno que ninguna opción llegará al 50% de los votos y que había quedado demostrado “que los acuerdos entre cuatro paredes no alcanzaban”.
Martínez aseveró que lo que “era imposible fue posible” y convocó al frenteamplismo “a festejar la gesta” de haber trepado más de 8 puntos.
En definitiva, y más allá de la situación formalmente inconclusa, en un acontecimiento inédito, Luis Lacalle Pou levantó su personalidad política y forjó una solidaridad de cinco partidos para constituir una coalición multicolor y conquistar el gobierno nacional.
fuente y foto: El País