La evolución en los gustos de lectura ha sido constante, aunque el papel mantiene su lugar. “Siempre existió el temor, cuando salió el libro electrónico, de que se apoderara de los lectores, pero el libro en papel sigue siendo sumamente importante”, señaló.
Según explicó, las redes sociales tienen un papel cada vez más relevante en el consumo literario. “Hay libros que se ponen de moda por ser recomendados en TikTok. Vienen con el video y te los piden”, dijo.
Entre los más solicitados, se destaca uno en particular: Cómo mandar a la mierd* de forma educada, que actualmente lidera las ventas en la librería.
Sánchez indicó que, tras la pandemia, hubo un crecimiento en la demanda de libros de autoayuda. También notó cambios generacionales en las preferencias: “El lector joven está con novelas juveniles y de fantasía. Las señoras de mayor edad están con autoras de siempre o novelas históricas. Los jóvenes que llegan por las redes sociales leen mucho sobre finanzas o autoayuda”.
Aseguró que son las mujeres quienes más compran libros y agregó que la Biblia continúa teniendo una importante demanda.
Para ella, el desafío es mantener viva la lectura. “La lectura es algo que hay que contagiar. El libro tiene vida para rato”, sostuvo.
Sánchez también se refirió al reciente anuncio del cierre de la Biblioteca Nacional por reformas, que coincidió con el Día del Libro. “Fue un shock”, expresó.