Los policías lograron tranquilizar al pequeño y le enseñaron como destrabar la puerta sin necesidad de violentarla.
Fue así que el niño logró levantar la traba de seguridad de una de las puertas, siendo rescatado por los efectivos.
Los mismos le dejaron una nota en el vehículo a su madre, señalando que su hijo estaría en la comisaría.
Pasadas las 4 de la mañana, la mujer, de 35 años, regresó de su periplo bolichero y al enterarse de la situación concurrió a la comisaria peninsular para levantar a su hijo.
Los encargados de la dependencia ya habían notificado al juez de familia del hecho, quien dispuso la entrega del niño a su madre, de nacionalidad argentina también. También le realizaron la espirometría que dio alcohol en sangre pero no en la cantidad para prohibirle conducir.