“Este proyecto tiene una sensibilidad muy especial. Involucra a gran parte de la ciudadanía, no solo de Maldonado sino de todo el país y hasta a extranjeros”, dijo el jerarca, y añadió que le parecía oportuno “venir y explicar de primera mano” sobre el procedimiento que se sigue en estos casos.
“Estamos en unas 10.800 consideraciones, un número importantísimo que supera ampliamente cualquier otro proyecto, incluido UPM”, señaló.
Ante la consulta de si tenían peso las manifestaciones que estaba realizando la población, el ministro respondió: “Por supuesto que tienen peso, sin lugar a dudas, es parte de los impactos que va a tener este proyecto. Tenemos un impacto en la flora, la flora y demás, y después tenemos todo un impacto social, son consideraciones que se van a tener en cuenta”, indicó.
Asimismo dijo que tenían que ser cautelosos y prudentes con este tema y que había que “combatir la ansiedad”.
En tanto, parte de los manifestantes que estuvieron en la Junta para trasmitirle al ministro su descontento con el proyecto, dijeron que quisieron “expresarle lo que estamos sintiendo como comunidad, que realmente ese lugar es único. No es un proyecto más, es lo que queremos dejar claro”, sostuvieron. Además, dijeron que el ministro pidió que “confiaran” en el Ministerio de Ambiente.
Escuchá los audios de Bouvier, Correa y las manifestantes.