El experto en seguridad vial destacó que “los carteles que tenemos sobre las rutas están marcando un tope normativo máximo, pero eso no significa que sea el permitido”, explicó. Para Borges, el indicado es aquel que permita al conductor mantener el control del vehículo ante cualquier situación imprevista. “Admitimos que hay zonas donde amerita un máximo de 60 km/h y otras que partes 90 km/h y 110 km/h para automóviles exclusivamente”, dijo.
En relación al aumento de los siniestros fatales, la velocidad inadecuada es el componente más importante a la hora de analizar las causas, sumado a las distracciones. “Está produciendo más casos fatales inclusive que el alcohol”, indicó. Y agregó: “La velocidad es como el alcohol, es aditiva”.
El director indicó que en la zona urbana existe una estructura vial con más de 2 mil años de historia. Para Borges, la idea sería controlar a quienes hacen un abuso del derecho a circular. “Habría que buscar una alternativa legal que pudiera coexistir los dos actores, tanto el peatón como el conductor”, señaló.
Por otra parte, el experto en seguridad vial se refirió a la situación de las motos en la vía pública. “No se previó que, para obtener el permiso de circulación de la moto, la fase teórica tiene que tener una duración no menor a 40 horas (…) si nosotros no concientizamos antes de que el individuo se suba a la moto, es complejo”, expresó.
Borges considera que debe de existir una fiscalización mucho más dura ya que el paragolpes es su propio cuerpo. “Un muerto en el Uruguay en la edad entre los 18 y los 45 años empobrece a nuestro país, es carísima una muerte”, indicó.
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