“Nosotros defendemos a ese pescador que todos los días está peleando contra las condiciones del mar, en una embarcación pequeña, con su familia, con un entorno bastante reducido de gente especializada”, precisó.
González señaló que esta transición también tiene un impacto humano ya que los pescadores artesanales enfrentan en la actualidad jornadas mucho más largas y desgastantes para poder competir con las embarcaciones más grandes.
Asimismo apuntó que estos barcos de mayor tamaño “ejercen una mayor presión sobre el recurso marítimo".
El edil criticó la reforma a la ley de pesca que sustituyó la medición de Toneladas de Registro Bruto (TRB) por metros de eslora, fijando un límite de hasta 18 metros que desvirtúa el espíritu de la actividad familiar.
Aclaró que su planteo no busca la pérdida de puestos de trabajo, sino el sinceramiento del sector. "Tenemos que entrar a implementar algunas mejoras en pleno siglo XXI", afirmó, exigiendo que esta modalidad sea regulada y catalogada formalmente como una "pequeña pesca industrial".
Foto: Turismo Rocha