Jost, que es la madre de Santiago, un adicto a la pasta base, dijo que el viernes pasado fue presentado el proyecto a las autoridades parlamentarias, en ocasión del conmemorarse el Día Internacional de Lucha contra las Drogas.
Expresó que, si bien “nuestros hijos están en la calle, hay un momento en que nos piden ayuda… Siempre vuelve a la familia a pedirle ayuda. Esto no sería solamente la ley de voluntad anticipada para la familia. Podría ser también para un apoderado, para alguien que esté en contacto con él”, pero sin favorecer a quien sea médico o esté a cargo de una clínica, explicó.
“Tiene que ser alguien que se comprometa y diga: ‘cuando estás mal, vamos a tomar esta decisión de internarte’. Y la parte de no abandonar la internación por 90 días, sería a criterio médico. Esta no es una disposición de la familia. Es todo legal, con una firma notarial, con el aval de un médico, que dirá que esa persona necesita un tratamiento porque está en riesgo su vida, necesariamente”, destacó.
Manifestó que “sólo hay, de mañana, tuve el llamado de 10 madres preguntándome donde podían internar a sus hijos. Los días de invierno, de lluvia, son más propicios para que ellos quieran cambiar… Este es un proceso muy largo En 90 días sólo tendremos una desintoxicación. Luego vendrá la rehabilitación y la reinserción a lo que entendemos como una vida normal”, remarcó.