El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en la intersección de Mar de Coral y Mar Chiquita. Según el relato que Camejo dio a la Policía en ese momento, Aguiar ingresó por la fuerza al lugar y, tras una discusión, ella le disparó. En las semanas siguientes, se conocieron denuncias previas y testimonios sobre situaciones de violencia doméstica que habría sufrido la mujer.
“Me juzgaron sin preguntar, pero no estuvieron en mi lugar”, dice uno de los fragmentos de la canción, publicada en plataformas digitales. En la letra también menciona: “No me caí, me levanté, aunque lloraba, no me dejé. Estar contigo fue un error. Eran promesas y falso amor”.
La investigación del caso concluyó en diciembre de 2024, cuando la Fiscalía resolvió archivar la causa. En ese entonces, se confirmó que el vínculo con Aguiar no era un matrimonio legal, aunque inicialmente había sido presentado como tal.
La canción hace referencia a ese proceso personal y judicial. “Esta canción no es pa’ justificar, el sufrimiento lo convertí en energía para seguir”, expresa otro verso.
Camejo afirmó en redes sociales que su intención fue poner en palabras lo vivido y dar voz a otras mujeres. “Hoy canto por las que no, por las que el miedo las apagó”, dice hacia el final del tema.
También hace alusión a los cuestionamientos públicos que recibió: “Las que apuntaron sin conocer, las que dijeron fue demasiado. A mí también me tocó perder, y hoy me toca contar lo que viví, cantando”.
La letra cierra con una frase en la que refuerza su decisión de continuar adelante: “Yo sigo firme aguantando la pelea. Tengo el valor para bancarme lo que sea”.