Posteriormente todos fueron trasladados a la capital del país y alojados en Cárcel Central donde pasaron la primera noche de la prisión preventiva pedida por el fiscal Rodrigo Morosoli y determinada por Souto.
Respecto a esta medida cautelar, el fiscal había argumentado en la vista que "resultando altamente probable que los indagados puedan
sustraerse" al proceso a iniciarse y a esta causa (extremos ya verificados en el caso de Sanabria y Ubilla, quienes abandonaron intempestivamente la jurisdicción nacional); restando prueba testimonial por diligenciar (a
fin de obtener la plena prueba) que pudiera verse alterada por la libertad ambulatoria de los indagados, es que se solicita que sus enjuiciamientos se verifiquen con prisión preventiva".
Agregó, además, que reforzaba su decisión, "la gravedad de los hechos imputados y el daño causado por el accionar delictivo incriminado (artículo 2 de la ley 17.726)".
Por su parte, para la Contadora Beatriz Silva se pidió el procesamiento pero sin prisión ya que se tuvo en cuenta su condición de primaria absoluta y que no se encontraba comprendida en las hipótesis sostenidas para los casos de Sanabria y Ubilla. De cualquier forma se pidió y otorgó para ella el arresto domiciliario por el máximo legal.
Desde los puntos de reclusión en Lavalleja, Colonia y Cerro Largo serán trasladados Sanabria, Calvette y Ubilla tanto a Maldonado como a Montevideo, al Juzgado de Crimen Organizado, en la medida que los jueces requieran su comparecencia para las investigaciones que continuarán.
imágenes: capturas de pantalla de Canal 2 de San Carlos y Subrayado