En el caso de las tarjetas de crédito, el arancel máximo es de 4 % en el rubro alimentación y de 4,5 % en general. Vallcorba destacó que, a pesar del aumento registrado en el uso de los medios electrónicos de pago, los comerciantes pagan menos ahora que antes.
Según detalló, sobre fines de este año, los topes máximos de los aranceles se ubicarán en 1,5 % para las tarjetas de débito, lo cual representa una diferencia de entre 0,5 y 0,7 %, dependiendo del tamaño del comercio. Esta decisión fue establecida a través de un cronograma en los compromisos asumidos por los emisores.
Con esta reducción, Uruguay igualará los niveles más bajos de la región junto a Argentina y Chile. “Los aranceles en débitos están absolutamente alineados con los del contexto regional. Sin duda se puede mejorar, y las iniciativas legislativas en discusión ayudan. Todo esto permite llegar a resultados que mejoran las condiciones de acceso también de los comercios”, sostuvo Vallcorba.