Las modificaciones presentadas apuntan a dar un respiro a los empresarios en cuanto al pago del Retorno por Mayor Valor, generando nuevos plazos y formas de pago y difiriendo alguno de estos en procura de lograr que el flujo de capital de las obras en construcción se destine a mano de obra y no al pago de impuestos.
También prevé una bonificación del 50 % en la contribución inmobiliaria para las unidades en propiedad horizontal finalizadas a partir de diciembre de 2012 y que aún no se hayan vendido u ocupado, habilita por ley a una mejora de un 10 % en los parámetros de construcción para los emprendimientos nuevos que se realicen en el departamento al amparo de la ley de viviendas sociales.
En búsqueda que la exoneración del 100 % del impuesto por mayor valor a las obras nuevas no genere una baja en la inversión social y de vivienda de la IDM se propone que la Intendencia reponga en futuros ejercicios presupuestales lo que se deje de recaudar por ese concepto.
Las iniciativas de Blás, sumadas a las que maneja la IDM procuran abrir una ventana de tiempo hasta diciembre de 2016, donde los inversores se encontrarán con costos menores para facilitar el proceso de decisión de realizar obras en nuestro departamento, señaló Blás.
“Sabemos que hay otras condicionantes que llevan e influyen en el tema, falta de compradores, normativas bancarias, costos nacionales, etc., pero la obligación nuestra es mejorar el escenario fiscal departamental para ayudar a la inversión y en ese sentido estamos trabajando fuertemente con el objetivo de generar mayor mano de obra en la industria”.
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