Goñi explicó que las bacterias resistentes son microorganismos que dejan de responder a tratamientos que antes resultaban efectivos. Indicó que uno de los factores centrales es el uso incorrecto de los antibióticos: “No hay que automedicarse”, afirmó, y agregó que “todo lo que es fiebre no se cura con antibióticos”. En este sentido, recordó que las infecciones virales no responden a estos medicamentos.
Según detalló, los pacientes más expuestos son aquellos con un sistema inmune debilitado, en especial “los pacientes añosos, multimedicados o que tienen muchas enfermedades”. Indicó que quienes permanecen internados por períodos prolongados también presentan mayor riesgo.
La especialista señaló que la respuesta frente a esta problemática implica la participación de todos los actores del sistema: “Esto es trabajo, información y responsabilidad de todos”.
Recomendó que las personas consulten siempre con un profesional y eviten tratamientos por su cuenta. “Acercarse a una opinión de un profesional, de la forma que sea, en el lugar que esté”, insistió.
Goñi también remarcó la importancia de los comités de infecciones y de mantener la vigilancia en los centros de salud. Subrayó que cuando se detectan brotes, las instituciones deben aplicar las medidas necesarias para controlar la situación.
La médica concluyó destacando la necesidad de un uso adecuado de los antibióticos y de una consulta temprana: “Lo fundamental es no automedicarse y buscar siempre la opinión de un profesional”.