La empresa habría calificado lo sucedido como "un acto de irresponsabilidad total", al entender que la interrupción de un llenado de losa en pleno proceso genera "riesgos estructurales altísimos" para la estructura. Según trascendió, la firma sostuvo que el corte del hormigonado por parte de la delegación sindical constituyó "un delirio" y calificó a los responsables de "irresponsables" y que además el gremio actúa de forma “maliciosa”.
El hormigonado de losas es una de las etapas más sensibles de una obra de gran porte, dado que, una vez iniciado el proceso de llenado, cualquier interrupción intempestiva puede comprometer la resistencia y homogeneidad de la estructura, generando fisuras, juntas frías o debilitamiento del elemento constructivo. Ese fue el argumento central esgrimido por la empresa para justificar la dureza de su respuesta.
Se espera que en las próximas horas el SUNCA fije posición formal sobre el conflicto.