“Inscribimos a nuestros hijos a un liceo y lo derivan a otro”, expresó, visiblemente molesta por el sistema de asignación de cupos.
La madre señaló que el sistema “no tiene en cuenta la cercanía” al momento de distribuir a los estudiantes, lo que obliga a muchos adolescentes a trasladarse largas distancias para poder asistir a clases. En su caso particular, explicó que vive “a dos cuadras del Liceo 4 y lo mandaron al 2”.
“Un niño de 12 años no lo queres largar a la calle”, afirmó, reclamando “empatía con los padres que trabajamos todo el día y mandamos a nuestros hijos a estudiar”.
Indicó que se le denegó la solicitud para revertir la asignación, y planteó que si alguna familia tiene a su hijo inscripto en el Liceo 4 y por algún motivo desea trasladarlo al 2, se comuniquen con ella para realizar un cambio de asignaciones.
La problemática no es nueva. Año tras año, en esta misma época, se reiteran los reclamos de padres que cuestionan el sistema de asignación de cupos en Secundaria y aseguran no encontrar respuestas ni soluciones concretas.