En plataformas como Instagram, TikTok y Facebook se multiplican los videos en los que se ve a Francisca descansando sobre la arena o desplazándose en la zona costera. Las publicaciones superan miles de visualizaciones y han generado un marcado interés en visitantes de distintos puntos del país e incluso del exterior.
La presencia del animal ha derivado en un flujo constante de personas que llegan hasta el punto donde se encuentra, siguiendo las recomendaciones de mantener distancia y evitar cualquier tipo de contacto.
Técnicos explicaron que su permanencia en la costa forma parte del ciclo natural de la especie y que no requiere intervención mientras continúe en buenas condiciones.
La historia de Francisca, documentada por vecinos y entidades especializadas, se transformó en uno de los hechos más compartidos a semenas del verano, convirtiéndose en un punto de visita obligado para quienes llegan a la ciudad.