Como consecuencia de la fuga, dos personas que se encontraban en el local debieron ser asistidas. Un joven manifestó mareos y fue trasladado por un móvil policial a una policlínica privada del balneario para su evaluación médica. En tanto, su madre fue atendida en el domicilio por una unidad de emergencia médico móvil, que tras realizar los controles correspondientes le otorgó el alta médica en el lugar, sin necesidad de traslado.
Posteriormente, Bomberos dio intervención a la empresa responsable de la garrafa para proceder a su desconexión en condiciones de seguridad. La correcta reinstalación del equipo quedó prevista para las próximas horas, una vez subsanada la situación, indicó el citado medio.