Según González, en Piriápolis hay 34 embarcaciones de pesca de las cuales 17 quedarán fuera del puerto. El sindicato pretende que todas queden integradas a la terminal portuaria y que no existan zonas de pescadores sobre la playa.
Provisoriamente, durante el desarrollo de la obra tendrán un trozo de marina, en la zona de los yates. Para González, estar en la zona “de lujo” puede traer “complicaciones” y “generar alguna discordia”.
“Vamos a seguir peleando para que no haya más terminales pesqueras en la playa sino que tengan espacio dentro del puerto. El promedio de los trabajadores de la pesca son menores de 25 años, quedamos pocos viejos y hay que luchar por un trabajo justo y digno para esos nuevos pescadores”, reflexionó el dirigente.