Reconoció que esta propuesta entra en un terreno complicado, ya que, por un lado, se busca proteger a los jóvenes, pero por otro, existe un negocio detrás de estas bebidas. "Sabemos que nos estamos metiendo en un terreno que por un lado queremos cuidar a nuestros jóvenes pero por otro hay gente que gana mucho dinero. Tenemos que intentar buscar el bien de nuestros hijos y nietos", indicó. La diputada agregó que la iniciativa, que fue presentada en la legislatura pasada, está actualmente en espera de ser tratada en la comisión de salud de la Cámara de Diputados.
Un aspecto que Fajardo destacó fue el consumo combinado de bebidas energizantes y alcohol, que, según ella, puede ser "un detonante". "Esto lo consume todo el mundo, nosotros apuntamos a la prohibición hasta los 18 años", enfatizó la legisladora.
Por su parte, la especialista en Toxicología Clínica, Carolina Juanena, advirtió sobre los peligros de estas bebidas. Según Juanena, "las bebidas energizantes contienen grandes estimulantes" y su uso prolongado puede generar dependencia del sistema nervioso. "Si un día yo dejo de consumir esta bebida puedo sufrir síntomas de abstinencia. También puede generar efectos en el sistema cardiovascular", explicó.
La toxicóloga señaló que los estudios internacionales muestran que el mayor consumo de bebidas energizantes se da entre los 14 y los 25 años. "En los adultos se utiliza para el rendimiento intelectual, en adolescentes es en el contexto de algo social", detalló, al tiempo que alertó sobre los riesgos de consumir estas bebidas antes de los 18 años, ya que "el sistema nervioso aún no está completamente desarrollado, lo que aumenta las chances de dependencia".
La especialista también comparó la cantidad de cafeína presente en una lata de bebida energética con la de un café fuerte y grande. "No se ha presentado ningún resultado terapéutico de por qué consumir este tipo de sustancias", concluyó.