La falta de señalización vial representa otro peligro para los escolares. Allí no hay cebras ni inspectores de Tránsito que frenen a la cantidad de motos y autos que pasan, raudamente, en las horas pico de movimiento de estudiantes.
“A la hora de la salida de la escuela, a las 4 de la tarde, es terrible como pasan a todo lo que da las motos sin matrícula. No miran que hay niños y parece una escuela del Lejano Oeste. Hace unos días casi se llevan un niño puesto. Me quede con el corazón en la boca”, relató la mujer.
Acto seguido reclamó que se pinten cebras y que se asignen inspectores de tránsito “como en todas las escuelas”. “Creo que también tenemos derechos. ¿O tenemos que esperar a que pase una desgracia como pasó en La Capuera?”, inquirió, en alusión a la muerte de la adolescente Wanda Colman, embestida por una camioneta en enero pasado.
mr
(foto de archivo: escuela de Los Olivos / por Verónica Ibarra)