Hace veinte años, en el 2003, realicé una instalación en mármol llamada "Soñando la paz". Era el tiempo de la guerra en Irak y sentí que había que unir voces y conciencias para hacernos pensar en la paz.
Es por todo esto que acepté la idea del Presidente del Uruguay, Luis Lacalle Pou, de transformar un símbolo bélico y de horror en un símbolo de paz, de forma honoraria y sin costos para el Estado. Estoy convencido que la paz merece todos nuestros esfuerzos.
Esta iniciativa, cuya comunicación generó polémica en el Uruguay, quedó definitivamente cancelada. Decisión que comparto, porque un símbolo de paz y de unión no puede nacer desde la discordia.
Continuaré trabajando en la construcción de un símbolo de paz que nos ayude a acercarnos a ese ideal.”
Pablo Atchugarry.