El candidato dijo que el BPS no quiere cobrar, sino tener una estadística de cuántos empresarios “malos” existen en el país.
Señaló que el organismo pierde más de 3 millones de dólares por día y la prioridad debería ser cobrar con planes accesibles, ya que solo basta mirar las moras y los recargos para darse cuenta que hay una estigmatización de hecho.
El BPS para el empresario es mala palabra, sostuvo y esa realidad y visión es la que se propone cambiar para que se sienta parte.
Pereyra se congratuló que esta campaña genere propuestas diversas en el orden empresarial, los que defienden la continuidad de lo realizado hasta ahora, con desconocimiento de la problemática que tienen los empresarios y soluciones, o un cambio que es el que propone.
Dijo que si hay competencia es porque el BPS, y su representación, no arrojaron los resultados en los últimos 15 años.
El candidato se presenta con la lista 26 por el orden empresarial a estos comicios como alternativa a quienes buscan que todo siga como está, vale decir, defendiendo un statu quo.