La veda precautoria hasta la fecha es debido al “ingreso extraordinario de ejemplares de la especie” y el incremento “en forma significativa” del “esfuerzo pesquero sobre este recurso”.
El MGAP señaló que se trata de una especie longeva y de crecimiento lento que, al presentar una tasa de mortalidad natural baja, la hace particularmente susceptible a la pesca.
Además agregan que la especie presenta una baja fecundidad que implica una menor capacidad “de reposición de biomasa”.
“Todos estos factores hacen a esta especie más vulnerable”, indican y determinan que la veda se extenderá hasta el 15 de enero 2025 inclusive.
Foto: Revista El Pato